LA INCONTINENCIA DE LA ORINA
¿Qué es la incontinencia de orina?
Es la pérdida de control sobre la vejiga, de forma que se producen pérdidas de orina sin que usted pueda evitarlas. No es un cuadro grave pero que afecta mucho la imagen de los pacientes y su estilo de vida. Es un cuadro muy frecuente que afecta a miles de personas y que la mayoría de las veces tiene fácil solución.
¿Cómo se cura la incontinencia?
Dependiendo de que tipo de incontinencia tenga, el tratamiento será uno u otro. Algunos de los tratamientos que existen son:
1. Ejercicios vesicales: se trata de unos ejercicios especiales que entrenarán su vejiga para aprender a controlarla. Estos ejercicios prepararán sus músculos de la pelvis correctamente.
2. Medicamentos: su urólogo le puede mandar medicinas especiales para relajar su vejiga o para aumentar la fuerza de sus esfínteres.
3. Cirugía: existen varios tipos de cirugía para la incontinencia. En hombres puede ser necesario desobstruir la uretra por la próstata. En mujeres la técnica consiste en reparar los músculos que sostienen la vejiga y los esfínteres, bien a través de la vagina o por el abdomen.Por último existen unos esfínteres artificiales que se pueden colocar cuando sus esfínteres están seriamente dañados y no responden a otros tratamientos.
¿Por qué se produce la incontinencia de orina?
La incontinencia de orina puede deberse a muchas causas, algunas de las más frecuentes son:
o Infecciones de orina
o Infecciones de la vagina
o Debilidad de los músculos de la pelvis, que sostienen la vejiga
o Obstrucciones de la uretra, por ejemplo, en la hiperplasia de la próstata
o Enfermedades generales que afecten a los nervios y músculos
o Tras algunas operaciones quirúrgicas
o Afecciones de la columna vertebral
¿Existen alimentos o bebidas que alteren la función de la vejiga?
Si, existen varias sustancias irritantes para la vejiga, la más habitual es la cafeína. No todos los pacientes incontinentes son sensibles a los mismos alimentos y bebidas. La única forma de saber si la dieta es un factor que contribuye a la incontinencia es eliminar los posibles irritantes y observar si la incontinencia mejora. Otros de los irritantes más comunes de la vejiga son: el alcohol, las bebidas con gas, el chocolate, los cítricos, el tomate y los zumos de frutas ácidas.
¿Qué tipos de incontinencia hay?
E l tipo de IU más común en las mujeres es la incontinencia por esfuerzo-estrés, en la que se pierde orina al levantar cosas, hacer ejercicios, toser, estornudar o reír. Es causada por músculos de la pelvis en descanso que pueden haberse estirado o desgarrado durante el embarazo.
La incontinencia por urgencia es la incapacidad para controlar la orina una vez que le vienen ganas de orinar. No tiene tiempo para llegar al baño. Ocurre con frecuencia en las personas con la enfermedad de Parkinson o en personas que han sufrido derrames cerebrales o que esclerosis múltiple. También puede ocurrir en personas sanas.
La incontinencia por rebosamiento es más común en hombres mayores cuando la próstata se agranda y hace presión contra la uretra. (La uretra es el tubo que transporta hacia afuera la orina de la vejiga.) Esto hace que se derrame un poco de orina de la vejiga.
¿Se puede prevenir
Es posible que no pueda prevenir la incontinencia urinaria antes de que se produzca porque es un síntoma de posibles problemas más que una condición causada por un solo problema. Por eso, es tan importante que hable con su médico sobre la incontinencia.
Mucha gente se puede beneficiar haciendo los ejercicios llamados de Hegel, que fortalecen los músculos inferiores de la pelvis.
¿Cómo realizar los ejercicios?
1. Siéntese o túmbese cómodamente con los músculos de los muslos, nalgas y abdomen relajados. La primera vez se recomienda la posición tumbada.
2. Contraiga el anillo muscular alrededor del ano (esfínter anal) como si estuviera tratando de controlar una ventosidad evitando apretar las nalgas.
3. Relájelo. Repita este movimiento varias veces, hasta estar segura de que lo realiza correctamente.
4. No apriete otros músculos al mismo tiempo. Tenga cuidado de no contraer los músculos del abdomen, piernas u otras partes del cuerpo. Contraer los músculos equivocados puede ejercer más presión sobre los músculos que controlan la vejiga. Solo apriete los músculos de la pelvis. No aguante la respiración.
5. Antes de los ejercicios, los músculos débiles dejan salir la orina de manera involuntaria. Después de los ejercicios, los músculos fuertes retienen la orina.
Repítalos, pero no exagere. Al principio, busque un lugar tranquilo para hacerlos en donde se pueda concentrar bien (en el baño o su habitación). Acuéstese, contraiga los músculos de la pelvis y cuente hasta tres. Relájese y cuente hasta tres. Repita de
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